Atención e intención
Observar dónde ponemos la atención, qué nos motiva y qué condiciones favorecen el aprendizaje.
Conversaciones de coaching
A veces, detenerse a mirar una situación permite ordenar lo que importa y decidir dónde empezar.

La conversación parte de una situación concreta y de aquello que la persona quiere comprender o cambiar. Con escucha y preguntas, se clarifican objetivos y se exploran perspectivas, recursos y alternativas.
Cuando aparece un rumbo, se puede pensar en un plan de acción personal, con pasos que tengan sentido en la vida cotidiana y que respeten las prioridades de quien participa.
La conversación es práctica y vivencial. Si resulta útil, pueden acordarse acciones pequeñas o ejercicios de observación para llevar entre conversaciones y revisar después lo aprendido.
Observar dónde ponemos la atención, qué nos motiva y qué condiciones favorecen el aprendizaje.
Practicar la escucha y la expresión, reconocer patrones de interacción y ensayar otras perspectivas.
Clarificar metas, explorar sus efectos en el entorno y convertirlas en pasos concretos y realistas.
A veces, poner una situación en palabras ayuda a descubrir qué quieres hacer con ella. Si te gustaría explorarla, puedes escribir o llamar.
¿Hablamos?